Estadistica con palabras

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Gráficas y Comparación Las estadísticas sobre acoso sexual y violación son preocupantes. Estudios muestran que un alto porcentaje de mujeres y también hombres han experimentado algún tipo de acoso sexual a lo largo de su vida. La comparación de estas cifras a lo largo de diferentes regiones y culturas revela la necesidad de una acción global para abordar estos problemas de manera efectiva. 

 En México (2022) En el delito de violación se destacan 522 delitos con víctimas hombres de 15 a 17 años frente a 2 819 delitos con víctimas mujeres de la misma edad. Durante la infancia, alrededor de 12.4 millones de mujeres de 15 años y más (12.6 %) Experimentaron violencia sexual.

 Los principales actos de violencia fueron: «le tocaron sus Partes íntimas o la obligaron a tocar las partes íntimas de otra persona sin su consentimiento» (9.5 %), «intentaron forzarla a tener relaciones sexuales» (4.7 %) y «la obligaron a mostrar sus Partes íntimas y/ o a mirar las partes íntimas de otra persona» (4.0 %). Nótese que, si bien Esos actos fueron los que tuvieron el mayor número de menciones, ello no implica que las Mujeres no hubieran experimentado alguna otra situación de violencia de manera simultánea 

De julio a diciembre de 2022 diariamente 10204 hombres mayores de 18 años sufrieron algún tipo de agresión sexual, como intimidación, acoso, intento de violación y violación, según una encuesta de la Encuesta nacional de seguridad publica urbana (Ensu) elaborada por el instituto nacional de estadística y geografía (INEGI) El estudio titulado “El panorama de la violencia sexual contra las mujeres en México”, elaborado por el investigador César Alejandro Giles Navarro, señala que tan solo en el 2021, de acuerdo con datos del INEGI, se calcula que se cometieron 1.7 millones de delitos sexuales contra las mujeres que van desde el acoso hasta la violación; sin embargo, advierte que la mayoría de las víctimas no denuncia, por lo que la cifra negra del delito de violencia sexual es mucho más alta. En ese sentido, señala que, según los últimos datos del INEGI, en el 2021 se habrían cometido más de 88 mil violaciones de mujeres, lo que significaría que, en promedio, cada día habrían sido violadas 243 mujeres mayores de 18 años en todo el país. 

PREVALENCIA DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES DE 15 AÑOS Y MÁS A LO LARGO DE LA VIDA POR TIPO DE VIOLENCIA SEXUAL, SEGÚN AÑO DE LA ENCUESTA


Gracias a estas estadísticas nos podemos dar cuenta que las mujeres sufren un mayor porcentaje de agresiones sexuales en comparación con los hombres ya que la cultura patriarcal influye en el acoso sexual y las violaciones de varias maneras: Fomenta la idea de que los hombres tienen poder y control sobre las mujeres, lo que puede llevar a la justificación del comportamiento agresivo y dominante.

 Además, puede perpetuar normas de género que desvalorizan a las mujeres y las objetivan, creando un entorno en el que el acoso y la violencia sexual son vistos como aceptables o incluso normales.

La desigualdad de género también puede dificultar que las víctimas denuncien y busquen ayuda, debido al temor al estigma social o a la falta de apoyo.

 • El machismo es un conjunto de creencias, sesgos cognitivos y actitudes que predisponen a las personas a actuar como si la mujer tuviese menos valor que el hombre en ámbitos sociales, económicos, jurídicos y familiares.

 • El machismo da cuenta de dinámicas relacionales normalizadas a lo largo de los siglos y que se consideran normales. La violación y el acoso sexual hacia los hombres pueden tener diversas causas, que incluyen: Poder y control: Al igual que en el caso de las mujeres, el acoso y la violación hacia los hombres pueden estar motivados por el deseo de poder y control sobre la víctima, más que por el deseo sexual en sí mismo.

 Desequilibrios de poder: En entornos donde hay desequilibrios de poder, como en situaciones de prisión o en relaciones laborales jerárquicas, los hombres también pueden ser víctimas de acoso sexual debido a la posición de poder de sus agresores.

 Estigma y tabú: Existe un estigma social en torno a la masculinidad y la sexualidad masculina, lo que puede dificultar que los hombres reconozcan y denuncien el acoso sexual o la violación, ya que pueden enfrentar dudas sobre su masculinidad o ser objeto de burlas. La violación y el acoso sexual hacia las mujeres también pueden tener diversas causas, que incluyen: Cultura de la violación: En algunas culturas, se perpetúa una cultura que normaliza o justifica la violencia sexual contra las mujeres. Esto puede incluir la cosificación de las mujeres, la tolerancia hacia la violencia sexual en los medios de comunicación y la falta de rendición de cuentas para los agresores. Normas sociales y presión de grupo: En entornos donde prevalecen normas de masculinidad tóxica, los hombres pueden sentir presiones sociales para demostrar su virilidad y dominio sobre las mujeres, incluso a través de comportamientos agresivos y coercitivos. Educación deficiente sobre consentimiento: La falta de educación sobre consentimiento y relaciones saludables puede contribuir a malentendidos y confusiones sobre lo que constituye una interacción sexual consensuada. 

Esto puede llevar a situaciones en las que los agresores no comprenden o ignoran la importancia del consentimiento. 

Desigualdad económica y social: Las mujeres que enfrentan desventajas económicas y sociales pueden ser especialmente vulnerables a la violencia sexual y al acoso, ya que pueden depender de sus agresores para obtener recursos o temer represalias si denuncian el abuso. algunas razones específicas del acoso sexual y la violación hacia la comunidad LGBT+ pueden incluir: Homofobia, bifobia y transfobia:

 La discriminación y el odio hacia las personas LGBT+ pueden manifestarse a través de comportamientos violentos y agresivos, incluido el acoso sexual y la violación. La percepción errónea de que las personas LGBT+ son objetivos legítimos de abuso puede ser un factor significativo. Rechazo familiar y social: Las personas LGBT+ a menudo enfrentan el rechazo y la falta de aceptación por parte de sus familias y comunidades. 

Este rechazo puede dejar a las personas LGBT+ en situaciones de vulnerabilidad, especialmente si son expulsadas de sus hogares y redes de apoyo. Estereotipos de género y roles sexuales: Los estereotipos de género y los roles sexuales rígidos pueden contribuir al acoso sexual y la violación en la comunidad LGBT+. 

Por ejemplo, los estereotipos que sugieren que las personas LGBT+ son "promiscuas" o "inmorales" pueden justificar el comportamiento abusivo por parte de los perpetradores. Objetivación y fetichización: Las personas LGBT+ a menudo son objetivadas y fetichizadas por su orientación sexual o identidad de género.

 Esto puede conducir a situaciones en las que las personas LGBT+ son vistas como objetos sexuales, lo que aumenta su riesgo de acoso sexual y violación. Es importante abordar estas causas y desafiar las normas de género que perpetúan la violencia sexual, tanto hacia hombres como hacia mujeres

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